Capitulo 21
Cuándo le conté a mi viejo que quería irme en las vacaciones de invierno a Buenos Aires a hacer orientación vocacional y por más que no tenía idea de que se trataba, casi le da un síncope. Más tarde, y mientras yo hablaba por teléfono con Mateo siento que me toca el hombro.
- ¿Lo de la orientación esa no es de trolos? - preguntó.
- ¿Cómo va a ser de trolos viejo?, ¿de que hablas?
- No dije trolos, dije curas - contestó el viejo un tanto obtusamente
- ¿Las opciones son cura o trolo viejo?
Pidió un minuto con la mano, frunció el seño y se fue a su cuarto a sopesar las otras pocas opciones que se le ocurrian tuvieran que ver con las palabras “orientación” y “vocacional” y que no tuviera que ver con los trolos o los curas. A la media hora, ya estaba convencido de que iba a ir a ver una especie de fonoaudiólogo o algo asi y no se opuso más.

