Capitulo 20
Algo que a la gente al parecer les cuesta mucho entender es:
- ¿Cómo te considerás un super-heroe si, por lo lo que venís contando hasta ahora, nunca frenaste ni siquiera un crimen?
Yo suelo contestar que no soy un super heroe sino un monescacence con mucha fuerza y muy rápido, además de excelente en la cama. Que lo que haya escuchado yo no puedo respaldarlo y lo podemos perfectamente descartar como un rumor.
Lo del crimen, por otro lado, uno tiene que pensar que en Mones Cazón nunca pasa del robo de una o dos gallinas, y las veces que me insistían tanto para que fuera y revisara, lo peor que podía pasar era que me invitasen a comer un guiso, con lo cual todo quedaba zanjeado bastante fácil.
Y los crímenes en otros lados, tristemente tengo que decir que cada vez que algo pasaba en Pehuajó o en los otros pueblos de la zona, para cuando nos enterábamos ya estaba todo cocinado y empaquetado.
No tiene ningún sentido llegar a la escena del crimen después de que se hayan limpiado a toda una familia, que después me persiguen las pesadillas. Y como decía antes, que tampoco soy tan inteligente como andar haciendo la de Sherlock Holmes por Pehuajó.
Casi siempre que pasa algo, dos semanas antes de que pase, incluso, ya se sabe quién fue que lo hizo.
Pero eso era en Pehuajó, y eso era antes de irme a estudiar a Buenos Aires.
En Buenos Aires, como en toda ciudad grande, las cosas eran bastante diferentes.

