Capitulo 16
Ayer, cuando se posteó el capítulo anterior, me llamó un amigo desde Buenos Aires para preguntarme (y acá les dejo el chivo del signito de pregunta en la esquina, si no quieren pagar larga distancia, pueden hacer sus preguntas por ahí) cómo era posible que uno “descubriera” un superpoder.
La conversación fue un tanto violenta, el tipo repetía:
- ¿Y antes no lo tenías? ¿Y cómo sabés que no lo tenías? ¿Y si lo tenías y no sabías? ¿Y por qué justo ese día? ¿Qué había de especial ese día que no había el otro?
Toda una serie de preguntas pelotudas que, como no tenía muchas ganas de responder, le contesté con la verdad. Que ni idea.
No entiendo cómo la gente piensa que uno viene con manual de instrucciones.
El que sí tenía manual de instrucciónes era ese pelmazo de Superman, pero para que se enteren: “SUPERMAN NO EXISTE”.
Y si, estoy dolido, y si, me jode. ¿Que? ¿No me puede joder? Me rompe soberanamente las pelotas que me comparen con Superman. Que súperman esto que súperman eso.
Superman me chupa bien las bolas.
Listo, lo dije. Después les cuento lo de la supervelocidad. Ahora me voy que la vieja preparó el mate.

