El Argentino

May 19

Car (Tomada con instagram)

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May 18

Escala (Tomada con instagram)

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Micro machines (Tomada con instagram)

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May 17

Penguin (Tomada con instagram)

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May 16

Cou-cou (Tomada con instagram)

Cou-cou (Tomada con instagram)

Blackberry (Tomada con instagram)

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May 15

Accidente de moto (Tomada con instagram)

Accidente de moto (Tomada con instagram)

Plaza San Martin (Tomada con instagram)

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Tomada con instagram

Tomada con instagram

May 14

Tomada con instagram

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Tomada con instagram

Tomada con instagram

Tomada con instagram

Tomada con instagram

Tomada con instagram

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Argentilandia 2

Y voy a seguir con un último pensamiento:

Quería informarles a todo quien haya leído la entrada anterior, si, a vos, que la leíste y claramente no compartiste mi opinion, que pensaste que soy un pobre tipo o cosas así, o que quizás si compartiste mi opinion y te sirvió para hacer catarsis y para decir que tal vez no estamos solos, que hay una esperanza si nos juntamos y cosas asi.

Quería decirles esto:

No me interesa tu opinion.

Si en tu DNI tarjeta, si ya lo sacaste o en tu Libreta de Enrolamiento lo que carajos fuera dice que sos Argentino, NO ME INTERESA TU OPINION.

En este país ganaron los malos.

Kirk out.

Argentilandia

Hay algo mal en este país y no llego a saber exactamente qué. Uno podría decir: el gobierno. Otro reaccionar y contestar con un: los gorilas. Un tercero iría más lejos para enumerar: los ladrones, los políticos y los paraguayos. Un cuarto diría: los quejosos. Yo diría: los argentinos.

Hace unas semanas tuve la suerte de visitar el Perú. Y no voy a hacer una comparación con el Perú porque no es la razón de esta nota. Durante mi estadía allá, me topé con varios argentinos que sorprendentemente compartían una característica:

Me daban vergüenza.

Y en muchos casos no supe si la vergüenza era propia o ajena. Quizás que yo también les daba vergüenza a ellos.

También, siendo que la vergüenza necesita del otro para manifestarse, es vergüenza ante los otros, no tiene solución más que retirar de la cuestión ese otro. Pensar en nosotros para nosotros. Y eso me provoca otra sensación: fastidio.

La verdad es que estoy cansado de este país, con sus idas, sus vueltas, sus Kirchners y sus Macris y sus pobres y sus ricos, pero por sobre todo, por sus conflictos.

Estoy cansado de la conflictividad. Que no me dejen hacer cosas que quiero hacer, o que me hagan hacer cosas que no quiero hacer. No quiero que el estado, ni los vecinos, ni los otros, se metan con mi vida, mis cosas ni mi salud mental.

Me gustaría ser capaz de crear, y no de salvar de destruir. Me gustaría discutir para mejorar y no constantemente defenderme.

Me encantaría no estar con este humor de perros y no tener sino a ustedes, Argentinos, para descargarme.

Pero así las cosas. Podrían ser peor. Esa es la razón del idiota. La razón del argentino. Las cosas podrían ser peor. Yo ya las veo demasiado negras. Ya estamos bastante peor de lo que podríamos estar.

Y la queja continúa, como vuelven, cada tanto, las olas del mar.